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Estrés: Ansiedad contaminante



Cómo el estrés afecta la salud

buenavidaDigital: Por Amnellys Rivera


Foto: vivirsalud.com

Eso que conocemos como estrés, tan común en esta vida moderna a la que los adelantos tecnológicos fallaron en hacer más holgada de tiempo, en estos momentos de constantes crisis económicas, sociales y hasta espirituales es ese efecto en el que cuerpo le responde a ciertas condiciones hostiles.
Lo podríamos definir como una respuesta fisiológica por parte del organismo, en la que se involucran diversos mecanismos de defensa para hacerle frente a una situación particular.

Este, en bajas dosis, puede ser hasta de ayuda al ser humano, para “despertar” y enfrentar más activamente condiciones adversas. Pero en un tiempo extendido puede ir afectando diversas áreas y sistemas de cuerpo.

Muchas personas sienten síntomas de estrés en el cuerpo. Entre estos se pueden encontrar dolor abdominal, dolores de cabeza y dolor o tensión muscular, frecuencia cardíaca más rápida, latidos cardíacos que se dan a intensos saltos, respiración rápida, sudoración, temblores y mareos. Otros síntomas incluyen diarrea, necesidad frecuente de orinar boca seca y dificultades para orinar.

Un ser humano que padezca de estrés puede sentirse agotado la mayoría del tiempo e irritarse con facilidad.
También la intimidad puede afectarse en varios grados por esta condición, así como el sueño o los hábitos alimentarios.
Esto puede responder a diversas causas, que incluyen desde diversos medicamentos a ciertos padecimientos, hasta circunstancias tales como una enfermedad, un cambio en la esfera laboral, una situación familiar, etc.

Cuando se da esto con frecuencia la persona puede sufrir de un trastorno de ansiedad. Otras condiciones relacionadas con éste son el trastorno obsesivo compulsivo, de pánico, de estrés postraumático.
 

Enfrentando el estrés

Foto:vivirsalud.com

Unos simples cambios pueden establecer un control sobre la condición. Se puede comenzar por una alimentación saludable y bien balanceada, al igual que dormir bien y hacer ejercicio. Se debe también reducir el consumo de alcohol, cafeína, nicotina y otras drogas.

Busca formas entretenidas de lidiar con las presiones, desde tomar clases de yoga, hasta formar parte de un equipo de sóftbol en la noche, buscando algún pasatiempo, como tocar un instrumento, oír música suave, pintar o armar barcos, aviones o autos a escala.

Toma descansos en el trabajo, y ensancha tu espíritu. Junto con esto puedes buscar ayuda profesional. Y ve a la iglesia, reconforta la idea de que todo está en mejores manos.

Las arritmias en el corazón

Corazón: Cuando pierde el paso

Fotos: Philosyphin.com

Está bien que el corazón corra cuando ves a una persona amada, pero si es así, sin manifiesto romántico alguno, sin alguna estimulación que la explique, pues estamos hablando de una condición cardiaca que hay que tratar.
Lo que definimos como arritmia es una alteración en la frecuencia del ritmo del corazón. En una arritmia puede que la frecuencia se vaya demasiado rápida (taquicardia), demasiado lenta (braquicardia) o que el ritmo se vuelva irregular.

Causas de la arritmia


Para la coordinación de este ritmo, el corazón tiene su propio sistema nervioso, su propia “cablería eléctrica”, con la que coordina el ritmo de ese tan vital órgano. Este comienza en el nódulo sinoatrial, también llamado sinoaricular, sinusal, o nódulo SA. Este es el marcapasos natural del cuerpo, la señal que envía este para los movimientos del corazón (una serie de contracciones y relajaciones musculares que se conocen como sístoles y diástoles). La señal parte del nódulo y viaja a través de las cámaras superiores del corazón, conocidas como aurículas o atrios, luego pasa a través de un segundo nódulo, llamado aurícula ventricular, y finalmente llega a las cámaras inferiores del corazón, que se conocen como ventrículos.
Las arritmias se pueden dar por fallos en este sistema.
El riesgo de padecer una arritmia puede depender de desequilibrios en la química sanguínea, como niveles anormales de potasio; miocardiopatía, cambio o debilitamiento del miocardio (músculo del corazón); insuficiencia cardiaca; glándula tiroides hiperactiva; o un ataque cardíaco previo. También pueden ser provocadas por algunas sustancias o fármacos.

Síntomas de la arritmia

 

Una arritmia puede estar presente todo el tiempo o puede ser intermitente. Se pueden o no sentir síntomas cuando la arritmia está presente o pueden sólo notarse cuando se está más activo. Estos pueden ser muy leves cuando se presentan o pueden ser graves o incluso potencialmente mortales.
Los síntomas comunes abarcan dolor torácico, desmayos, latidos cardiacos rápidos o lentos (palpitaciones), mareo, vértigo, dificultad para respirar, sudoración, palidez y cambios en el patrón del pulso.

Tratamientos para la arritmia


Estos generalmente se pueden tratar con fármacos reguladores o con la implantación de un marcapasos. Cuando la arritmia es grave se puede necesitar utilizar un desfibrilador.