Ojos y pies diabéticos



 BuenavidaEditorial

Dos partes de tu organismo que pueden ser seriamente afectados por la afección


Todos aquellos que hemos tenido familiares o amigos víctimas de diabetes, especialmente de otras generaciones, que no contaban con los datos médicos, o no los tenían tan a conciencia, hemos visto a estos seres humanos privados de visión, con bastones y gafas, o en silla de ruedas con sus piernas reducidas a una parte de éstas.

Y es por eso que tienes que cuidarlos, porque, debido a la acumulación de la glucosa en la sangre, además del corazón y los riñones, son los ojos y los pies los componentes del cuerpo que podrían sufrir mucho en caso de diabetes.


Protege a la ventana de tu alma
El diabético puede padecer de una condición de la retina que puede terminar rompiendo el tejido de la mácula, que es la parte de ésta en la que la luz se convierte en imagen. Este mal se llama retinopatía y es lo que puede dejar ciego a un paciente de diabetes. Si quieres evitar esto, lo más importante es que te examinen los ojos regularmente, por lo menos una vez al año. Y es que tú no puedes notar las primeras señales de problemas porque los cambios en los ojos no los puedes notar y solamente pueden detectarse por medio de máquinas especiales. Por lo tanto, debes ser responsable contigo y chequearte.

Y mirando más abajo…
Como la acumulación de glucosa en la sangre daña las venas, los pies pueden recibir una pobre irrigación. Esto puede llevar a daño en los nervios de las extremidades inferiores y pueden hacer que un ligera lesión se vaya haciendo peor, muriendo el tejido y provocando la aparición de gangrena, lo cual hace muchas veces necesaria la amputación.

Es por eso que debes chequear tus pies todos los días para detectar ampollas, rasguños, o heridas. Si te es difícil mirar la base de tu pie, pon un espejo en el suelo y mira el reflejo. Llama a tu doctor si notas algo fuera de lo común, incluyendo dolor del pie, enfriamiento, apariencia brillosa de la piel, pérdida de pelo en el pie o dedos del pie, o espesor de las uñas. Asegúrate que el doctor examine tus pies por lo menos una vez al año. 


La gota



Redacción/Buenavida

 
Foto: www.zonamedica.com



Una de las más dolorosas formas de artritis

Lo que conocemos como la gota es un mal que afecta las articulaciones, y se da debido a la acumulación de ácido úrico en el cuerpo. Este se acumula en forma de depósitos de cristales, en las articulaciones, y, por lo general, en el dedo gordo del pie. Pueden también aparecer como bultos debajo de la piel, o como cálculos renales. 

Puede causar dolor, inflamación, enrojecimiento, calor, rigidez en la articulación, y, además del dedo gordo del pie, puede afectar el arco, los tobillos, los talones, las rodillas, las muñecas, los codos y los dedos de la mano.

Este trastorno puede presentarse debido a situaciones estresantes, al abuso del alcohol o drogas, o debido a otra enfermedad. Los primeros ataques por lo general se mejoran dentro de un periodo de tres a 10 días, aun sin que se inicie un tratamiento. Puede ser que el próximo ataque no ocurra hasta meses o años después.


Causas
El ácido úrico se produce por la descomposición de unas sustancias llamadas purinas, que están presentes en todos los tejidos del cuerpo. También se encuentran en muchos alimentos, tales como el hígado, las habichuelas, guisantes secos y en las anchoas.


Por lo general, esta sustancia se disuelve en la sangre, pasa por los riñones y sale del cuerpo en la orina. Sin embargo, el ácido úrico puede acumularse en la sangre cuando la cantidad aumenta, los riñones tienen una capacidad de eliminación insuficiente, se ingieren demasiadas purinas.


Tratamiento
Entre los distintos tratamientos para esta dolencia podemos encontrar medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE); corticosteroides, como la prednisona; colchicina, un fármaco que inhibe la división celular.

Las personas que padecen este mal, a fin de evitar nuevos episodios, deben evitar los alimentos ricos en purinas, tomar bastante agua, hacer ejercicio regularmente y mantener un peso saludable.
Se debe preguntar al médico cómo se puede perder peso sin riesgos. La pérdida de peso rápida y extrema puede aumentar la concentración de ácido úrico en la sangre.

Doctors’ Choice Awards

Foto: mujerorage.es

Evita enfermarte en tu próximo viaje




Por Teresita Heydrich Blanco


Si tienes planeado para tus vacaciones de verano un viaje fuera de Puerto Rico, toma nota.
No importa adónde vayas, a otra isla o región en el Caribe, a los Estados Unidos, a Centro o Suramérica, al Viejo Continente, o tan lejos como a Asia África; ante unos planes de viaje, siempre debes velar por tu salud y la de tu familia.


Cuídate desde antes de viajar 
El doctor Víctor Hugo Quiroz-Naranjo, quien trabaja en el Departamento de Servicios Médicos del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico y pertenece a la International Society of Travel Medicine, recomendó:
● Conocer las condiciones de salud que prevalecen en las áreas a las cuales se viaja.
● Tener en cuenta la época en la cual se viaja. “El verano puede propiciar la deshidratación por eso hay que tener precaución con lo que se come, particularmente con los vegetales frescos, y portar siempre una botella de agua en cada salida”.
● Visitar al médico antes del viaje. “Es muy importante que el especialista evalúe los padecimiento e historial de salud de cada viajero en particular”, para asegurar un tratamiento preventivo. “En ocasiones se prescriben medicamentos que pueden comenzar a tomarse antes del viaje. Es lo que se llama manejo de riesgo”.

Según el especialista en medicina del viajero, se hace necesario el intercambio de información confiable, tanto verbal como escrita, entre médico y paciente. ““Si aplica, incluso se debe hacer una intervención individual durante la primera o segunda semana luego del viaje”, destacó el doctor Quiroz.

  

Nada está de más 
Por su parte, el doctor Carlos Jiménez Marchán, director del Presby Wellness & Fitness Center y especialista en medicina interna, deportiva y nuclear, destacó la importancia de: 

Verificar que todas las vacunas se encuentren al día y de tener la cantidad necesaria de medicamentos que se toman de forma regular. 
•Llevar un botiquín de primeros auxilios que contenga medicamentos para la diarrea, problemas estomacales, catarros y alergias.

Deben tenerse en cuenta igualmente los medicamentos para tratar el dolor y problemas músculoesqueléticos. 
•También los medicamentos para tratar el mareo y un broncodilatador con aerosol en caso que la persona sea asmática, se hace sumamente necesario.
•Las curitas y la solución antiséptica se hacen casi imprescindibles cuando se viaja con niños
•Observar mucha precaución con las comidas, particularmente en los países en los que la diarrea del viajero es frecuente. En este caso, se debe evitar el “consumir alimentos que ofrecen los vendedores ambulantes, productos lácteos no pasteurizados o mariscos sin cocina
•Si se viaja a un país con riesgo de malaria, es esencial tomar medicamentos preventivos.  “Estos medicamentos se comienzan a tomar antes del viaje, durante el viaje y hasta cuatro semanas después de su regreso. También se debe evitar nadar y realizar otras actividades acuáticas en lagos y arroyos de agua dulce.
•Si el país de destino cuenta con un alto riesgo de enfermedades transmitidas por mosquitos, lo más acertado es protegerse de los insectos. “Los repelentes contra insectos que contienen DEET son los mejores”.  

•Finalmente, es importante destacar los efectos del jet lag o la descompensación horaria. Es un desequilibrio producido entre el reloj interno de una persona y el nuevo horario que se establece al viajar en avión a largas distancias. Con las medidas citadas por los especialistas, se pueden prevenir muchos de estos efectos.  

En resumen, y para combatir el jet lag. Antes del viaje, infórmate y acude a tu médico;durante el viaje, prevén la deshidratación y muévete en el avión; una vez llegues a tu destino, adáptate a la hora local.


Para más información visita la página de Medicina para el Viajero del Centro Estadounidense para el Control y la Prevención de Enfermedades en http://www.cdc.gov/travel.



Gastritis



Por: Sandra López

Foto: www.ecoosfera.com



                    Esa terrible rebelión del estómago


Lo que conocemos por gastritis es la inflamación de la mucosa del estómago, es decir, el tejido de recubrimiento en el espacio interior. Esta condición puede ser producida por diferentes causas y ocurre cuando se da un exceso de secreción ácida porque se haya comido algo muy fuerte, por la utilización de ciertos medicamentos, o bien la infección por la bacteria Helicobacter pylori.
Los síntomas de esta afección pueden comenzar con acidez del estómago, una quemazón a nivel de estómago y que sube por el tórax, pérdida de apetito, náuseas, y a veces vómitos. En ocasiones puede estar asociado a la presencia de gases intestinales con eructos, distensión abdominal y mal sabor en la boca.
Para tratar la gastritis se suelen utilizar antiácidos, o reguladores de la acidez gástrica, o medicamentos que disminuyan la secreción gástrica, como los llamados inhibidores de la bomba de protones. Sin embargo, el tratamiento prioritario cuando se da gastritis es de orden alimentario. Es en este aspecto que damos estos consejos…  

Cuando ocurre gastritis los alimentos recomendados son:

CARNES- Vaca, ternera (cocida, asada o al horno sin grasa), pollo (cocido o asado) sin piel, jamón cocido.
PESCADOS- Mariscos al natural (sin aceites que podrían aumentar la acidez).
FRUTAS- Manzana, pera cocidas o en puré. Evitar los cítricos.
SOPAS- De verduras, de carne, de arroz blanco, todas con poca sal.
HUEVOS- De cualquier forma, pero sin aceite.
PAN- blanco o integral.
VERDURAS- Todas cocidas, sin aceite.
LÍQUIDOS- Agua, manzanilla, etc.
LÁCTEOS- Yogurt, quesos.

Entre los que no se recomiendan están:

especias, mayonesa, mostaza, ketchup, mantequilla, margarina, vinagre, refrescos, chocolate, café solo o con leche, leche, alcohol. Salsas grasas, frituras, enlatados, embutidos, alimentados condimentados y tabaco.

Debes también a la hora de comer considerar:

• Comer bien en las horas fijas, sin hacerlo entre horas.
• Masticar bien y despacio.
• Comer sentado con tiempo.
• No tomar líquidos abundantes con las comidas.
• Tomar líquidos a pequeños tragos.
• No comer exageradamente.
• No tomar alimentos muy calientes o muy fríos.
• No acostarse tras la comida.
• No dejar de hacer las comidas; los ayunos prolongados deben evitarse.

¿Emergencia o urgencia?

por buenavidaDigital

Foto: www.transportelatino.net

Cómo distinguirlas y a dónde acudir para atenderlas


En ocasiones, requerimos de atención médica pero nuestro médico no está disponible. Por tal razón, optamos por visitar una Sala de Emergencias. Sin embargo, ¿realmente tenemos una emergencia?

Distinguir entre una emergencia y una urgencia es más fácil de lo que imaginas. Una emergencia médica es una situación de salud que se presenta repentinamente;  requiere tratamiento o atención inmediata y puede poner en riesgo la vida de una persona. Por otra parte, cuidado necesario de urgencia se define como una situación de salud que requiere atención inmediata, pero que no pone en riesgo la vida del paciente.


De acuerdo con el Colegio Estadounidense de Médicos de Emergencias (ACEP, por sus siglas en inglés), las señales de advertencia de una verdadera emergencia médica son las siguientes:


  • Sangrado que no se detiene
  • Problemas respiratorios (dificultad respiratoria, falta de aliento)
  • Cambios en el estado mental (comportamiento inusual, confusión, dificultad para despertarse)
  • Dolor torácico
  • Asfixia
  • Expectoración o vómito con sangre
  • Desmayo o pérdida del conocimiento
  • Sentimientos suicidas u homicidas
  • Lesión en la cabeza o en la columna vertebral
  • Vómitos severos y persistentes
  • Lesión súbita debido a un accidente automovilístico, quemaduras, inhalación de humo, ahogamiento inminente, herida profunda o grande, etc.
  • Dolor severo y repentino en cualquier parte del cuerpo
  • Mareo, debilidad o cambio súbito en la visión
  • Ingestión de una sustancia tóxica
  • Presión o dolor abdominal en la parte superior del abdomen


En cambio, situaciones que requieren cuidado de urgencia podrían ser las siguientes:


  • Dolor abdominal leve o moderado
  • Vómitos
  • Fiebre
  • Náuseas
  • Malestar general
  • Mareos leves
  • Urticaria (Lesiones o irritación de la piel)
  • Indigestión estomacal
  • Caídas leves
  • Alergias de temporada


Los  afiliados de Medicare y Mucho Más (HMO) y PMC Medicare Choice (PMC) cuentan con alternativas a la hora de decidir dónde acudir a atender alguna enfermedad o condición con carácter de emergencia o urgencia. Como los Centros de Apoyo de Medicina Primaria (CAMP), en los que se ofrecen servicios de salud y de pronta atención médica, en un lugar accesible, en horarios extendidos, cuando la oficina de su médico no está disponible o cuando necesite cuidado de salud urgente.


Este servicio no sustituye las visitas regulares y de seguimiento con el médico primario. Todo afiliado debe notificarle a su médico sobre su visita al CAMP y coordinar las citas de seguimiento con su médico primario.


Las personas que tengan dudas sobre si sus síntomas requieren atención de urgencia o de emergencia, deben consultar con un médico para aclararlas. Los afiliados de MMM y PMC también cuentan con la Línea de Consultoría Médica conocida como Haciendo Contacto, a través de la cual pueden conocer cuál es el Centro de Apoyo de Medicina Primaria más cercano a su hogar. Además, a través de esta línea telefónica de ayuda inmediata, los afiliados de MMM y PMC  pueden recibir información valiosa por parte de personal con experiencia clínica especializada. Estos profesionales de la salud ofrecen servicios de orientación ante situaciones de emergencia o malestares recurrentes, así como datos importantes sobre medicamentos, entre otros. Haciendo Contacto está disponible las 24 horas al día, los 7 días de la semana, a través del número libre de cargos 1-866-677-7779 para afiliados de MMM o el 1-866-516-7704 para afiliados de PMC.  El número para usuarios de TTY (audioimpedidos) es 1-866-690-7771.


Atender a tiempo una situación de emergencia o urgencia puede ser un factor determinante para el futuro de tu estado de salud y, en ocasiones, de tu bienestar general y calidad de vida. ¡Oriéntate hoy!